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4 Lecciones poderosas del 2018 para potenciar tu 2019

Me encanta la ciudad cuando está así, luminosa y el aire se siente ligero. No hay prisas, estamos todos más relajados, más optimistas.

Este 2018 he aprendido pocas cosas, pero muy específicas y poderosas. Perdí también a un ser querido muy importante, y la vida me devolvió a otra familia olvidada.

Lo femenino tiene su encanto, pero también su poder

En mi universo hasta ahora había de dos o te convertías en una mujer disfrazada de hombre, o usabas tu sensualidad para sacarle provecho a ciertas situaciones. Hoy veo que puedo sentirme segura en mi feminidad, en un vestido y tacones, con mi pelo rizado al aire, y juntarlo con el mundo de los negocios. Supongo que en la energía del movimiento femenino actual me ha hecho reconsiderar ciertas cosas, y darme mi lugar, rizos al aire y todo.

Me siento capaz de todo lo que  me proponga, sin cambiar ni un pelo de mi cabeza.

Ni aunque te pongas, ni aunque te quites

El tiempo se ha sentido como algo que derrotar, algo contra lo que siempre he estado batallando. Muchas veces la expresión “perder el tiempo” me vino a la mente al tomar desiciones, y aunque en lo general no creo que se puede perderlo, tal vez si sentía esta necesidad de que todo sucediera ya, hoy. No mañana, no pasado, HOY.

Pero es un esfuerzo fútil, todo tiene su tiempo, y parece que todo tarda mucho, demasiado. Creo que este año hice la paz con eso, con mis tiempos, y lo que tomarán mis proyectos. Cuando tu cabeza está llena de ideas, quieres darles vida, pero a veces hay que esperar al momento correcto, a poder darles la atención necesaria. Fue difícil en el pasado, pero ahora solo se siente como el flujo de la vida. Cuando te toca, ni aunque te quites y cuando no, ni aunque te pongas.

Hoy sé que tengo todos los minutos, horas y años del mundo para todo, que el tiempo ya no es algo que me restringe, es algo que se acomoda a lo que necesito.

Menos es más

Este año me dió mi segundo burn out de mi vida, pensé que lo tenía todo bajo control, pensé que podía combinar mi vida laboral, mis estudios, mis proyectos personales y empezar una empresa. Bastante irrealista ahora que lo pienso. Así que en marzo toqué fondo, y empecé a decir no. No a un trabajo que aunque me había enseñado mucho, ya no cumplía su propósito, no a empezar una empresa en un momento en el que no podía dedicarle mi energía completa, no a nuevos proyectos personales, para poder concentrarme en lo único que no podía postergar: mi maestría.

¡Hoy tengo ya mi plan para el 2019! Me encanta hacer un mapa para cada año, y este año hay menos cosas en mi lista, hay cosas que tengo ahí, pero que he puesto sin presión. Solo hay 4 cosas que quiero hacer este año que viene. Una por cada 3 meses. Y eso está bien.

Divertido pero no para morirse de la risa

Este año mis dos palabras fueron confianza y diversión. Dios, no sabía que había sido tan ambiciosa. Lo primero, la confianza lo fui trabajando cada día un poco, pero la diversión….Cada vez que me preguntaba si me estaba divirtiendo, la respuesta era no. No me la estaba pasando bien, en ese sentido de reírme todo el tiempo, y este último mes, me di cuenta, que lo estaba viendo desde una perspectiva infantil.

Claro que podía divertirme, pero algo divertido ya no era siempre tema de risa, a veces era sentarme y conjurar una nueva historia, emocionarme por los avances en mi tesis, tener una conversación profunda con una amiga, dejarme llevar a un viaje inesperado y disfrutarlo. No, tal vez no me rio como antes, pero el chiste es sentir la vida, sentir profundamente, a veces eso es risas y a veces son los momentos de contemplación. De vez en cuando encontrar razones para ser como niños, descubrir nuevas cosas, probar tonterías, y sentirnos en general ligeros.

¿Qué aprendiste de este 2018? ¿Ya tienes tu plan para el 2019?

 

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Roma, la película – Una reseña desde lo femenino

Ayer fui a ver Roma, la película de la temporada. Antes de continuar creo que es importante reconocer la gran labor de la gente que hace relaciones públicas para esta película, una película es solo tan exitosa como su exposición al público, el revuelo, la anticipación, todo contribuye a que más gente te regale 2 horas de su vida.

Si no has visto la película y quieres verla sin juicios deja de leer.

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Hablando de horas, el primer comentario que hizo mi esposo al terminar la película, que a ratos se hace larguísima fue “estas son dos horas de mi vida que no voy a recuperar”, me encogí de hombros y salimos de la sala 1 de la Cineteca, en donde vimos esta obra con mucha paciencia.

Me gusta siempre empezar por los aspectos positivos cuando doy mi opinión sobre lo que sea. Es una película que rescata algunas de las mejores cosas del cine, acciones en lugar de diálogo sin sentido, es una película que no se esconde, que es clásica en muchos aspectos. De ahí me puedo imaginar que vienen las buenas críticas que leí antes de su estreno. La fotografía es linda, aunque los movimientos de cámara se sienten repetitivos en cierto momento, no deja de tener un algo. La historia se cuenta mucho desde los lugares, nos obliga a mirar, o pretende hacerlo.

También es interesante ver el retrato de la Ciudad de México, que es un personaje más, aquí hace un trabajo excelente. Aunque sospecho que si no han vivido en la ciudad de México ni siquiera entenderán el nombre de la película. (Roma es una colonia en la Ciudad de México en donde está ambientada parte de la película).

Siendo una película que toca el tema femenino desde tantos diferentes ángulos, y siendo una mujer, la película, por muy bonita, solo me dejó una sensación de vacío. Miro a Cleo, la protagonista, y quiero conocerla, conocerla de verdad, saber que piensa, sus sueños, sus anhelos, pero me quedo con una mirada alejada, a veces fría. Su hija nace sin vida, y ni en este momento siento que puedo llegar a conocerla. 135 minutos pasan y parece que su vida no ha cambiado, ella se limita a existir para los demás. Tal vez es una forma de crítica, y tal vez es la visión de un hombre sobre una mujer que lo crío, pero no deja de dejarme con una sensación de que Cleo tenía más que ofrecernos en pantalla, pero como la imagino un hombre, no le dio oportunidad.

Hace unos años antes estas cosas no las hubiera notado, no me hubiera molestado que cuando los niños juegan con pistolas de mentiritas, le diga el uno al otro que que no sea niña (Ser niña es ser débil en este universo). El retrato del padre que puede perfectamente estacionar el auto (porque los hombres manejan mejor que las mujeres) y luego Sofía se queda atorada entre dos camiones.

La escena en la que pierde la virginidad Cleo, ella es chiquita, minúscula en contra de este espécimen de macho que sale desnudo, y que impresiona en pantalla. De pronto nos olvidamos que estamos viendo a Cleo que acaba de empezar su vida sexual. Su vida sexual no es importante, es más importante llenar la pantalla de símbolos fálicos y en este caso del mismo pene.

Creo que es la responsabilidad como creadores de contenidos cuidar lo que decimos y las ideas que exponemos al mundo.

Finalmente y tal vez con lo que me quedo más es la línea que Sofía borracha, rota, le dice a una Cleo impasible, “estamos solas”.

¿Es así como nos ven a las mujeres, solas? No estamos solas, aún divididas por las convenciones sociales Sofía es la roca de Cleo, la madre de Sofía es quien la acompaña a ver la cuna, Cleo no está sola. Nos quieren hacer creer que es así. La mirada masculina a un tema tan femenino solo refuerza mi creencia de que necesitamos más mujeres escribiendo, dirigiendo, editando, haciendo cámara, sonido. Si la historia la hubiera contado una mujer, ¿no sería Cleo diferente? Tal vez no es una mejor versión de la vida, ni sería una mejor película, pero sería un mundo en el que las mujeres pueden contar sus propias historias.

Por todo lo buena persona y las buenas intenciones de Cuarón, esta no era su historia para contar, pero aún vivimos en una sociedad en la que un hombre nos tiene que dar la oportunidad de contar nuestras historias.

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¿Vería la película de nuevo? ¿La recomendaría? No y no.

Quieren ver una película con madre: Sueño en otro  una película que no recibió tanta atención pero que te toca, mágica, agridulce como la vida.

Cambio y fuera desde Venus.

 

 

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El universo conspira a tu favor

En verano escribí una pieza sobre el estado de flujo que es el momento cuando estamos tan concentrados en nuestra tarea que perdemos noción del tiempo y del espacio, somos uno con nuestra tarea. Aunque la idea en sí me encanta, la idea de que es algo de un momento, es algo que quiero desafiar.

¿y sí pudiera vivir en un estado de flujo?

Es una idea un poco ambiciosa, pero los que me conocen saben que me gusta empujar los límites. ¿Qué podría significar vivir en un estado de flujo?

En mi mente me levanto con gratitud para saludar a un nuevo día, me levanto y me siento ligera, durante el día esa ligereza se mantiene, mi rutina apoya el descubrimiento de ideas nuevas, conozco a la gente correcta en el momento adecuado, y a dónde sea que voy, el universo conspira mi favor.

Hago mi lista de tareas, y escribo en una columna las cosas que disfruto más y quiero trabajar, y en el otra las que quiero que el universo resuelva por mí.

Suena a magia, suena a un universo perfecto, en el que nuestros deseos se hacen realidad. Es tan loco que funcionará.

 

 

PD: Podría terminar el post aquí, pero quiero contarles que desde que empecé a creer (mi palabra para todo este año) han sucedido cosas cada vez más increíbles, nuestra energía, la de la física cuántica, si queremos usar términos científicos, apenas estamos descubriendo como usarla. Me muevo de creer a fluir, de la necesidad de convencerme al estado de ser. Espero que sean este año que llega, todo lo que ya son, la realidad la creas tú.

 

 

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Realidades Inmersivas

La realidad virtual no la escogí yo, ella me escogió a mi. Algo así dijo mi talentosa amiga sobre la publicidad. De alguna forma siento que a veces encontramos cosas que nos van bien, casi sin darnos cuenta.

Cuando era aún una niña, empecé a escribir historias, quisiera saber que me hizo tomar lápiz y papel y llenarla de personajes y ambientes. Curiosidad, emoción, tal vez una simple forma de dejar salir lo que estaba en mi cabeza. Las historias también me escogieron. Llegan a mi, me abro y me llenan, fluyen a través de mi.

Estoy sufriendo una metamorfosis, dejo atrás todo lo que ya no me sirve y recibo con alegría y esperanza esta nueva etapa. Nueva energía. Parece que solo fue ayer que comencé a aprender sobre hacer cine, parece solo ayer que estaba en Alemania estudiando, ahora vuelvo a ser estudiante.

Estudio estas realidades inmersivas, estas pre-historias, estas nuevas realidades que apenas están en su infancia. Lo hago con amor, con ojos de niña, con ilusión. Es como estar de nuevo frente a esa hoja en blanco, cuando todo era posible.

Para esta nueva etapa habrá un nuevo espacio, porque se lo merece. Un nuevo blog.

Continuaré creando historias, en las que ustedes ahora serán los protagonistas.

¿Listos?

3,2,1….

 

 

 

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Un lente para cada ocasión – guía de compra de un nuevo lente de fotografía

Comprar un nuevo lente puede sentirse como una tarea imposible, cuando hay tantas posibilidades, podemos sentirnos agobiados. Gracias a mi compromiso de gastar mi dinero de la mejor forma posible y ver cada compra fotográfica como una inversión, he pasado buena parte de los últimos 10 años leyendo sobre lentes, cámaras y como sacarles el mejor provecho. Después de dar mi curso de fotografía un par de veces, me di cuenta que una de las preguntas más comunes fue ¿y qué lente compro?

Aquí un resumen de mis experiencias:

Tu primer lente

La elección del primer lente (después del lente de kit con el que viene tu cámara) puede ser el más fácil o el más complejo. Honestamente a nadie le puedo recomendar comprar su cámara con el lente de kit, usualmente son lentes de calidad inferior, el dinero que se ahorra puede fácilmente invertirse en un mejor lente, que puede costar lo mismo que un lente de kit.

Durante los años he leído en incontables artículos sobre el 50 mm fijo, como la mejor opción para el primer lente. Aunque no en todos los casos es cierto, puedo decirles que para los fotógrafos interesados en, retratos, fotografía de calle, fotografía de alimentos y naturalezas muertas, puede ser el mejor lente para empezar. Un lente fijo, luminoso con una apertura máxima de 1,8 o 1,4 nos hará sentir que el paso a una cámara de lentes intercambiables fue la mejor opción. Con este lente tendrás que entrenar al ojo en temas como composición, apertura, bokeh, entre otros.

Mi lente favorito es de hecho un 50 mm 1,4. Pueden leer sobre mi Minolta Rokkor aquí. Este al ser un lente antiguo, es manual (requiere más práctica y paciencia pero vale la pena) pero el costo puede ser una fracción de lo que costaría un lente nuevo. Mi lente costo aprox. 90 euros, la versión de Canon con enfoque automático, costaba 4 veces más.

 

Si tu principal objetivo es fotografía de viajes, un lente de este tipo también puede ser una buena primera compra, no será tan versátil como un lente zoom, pero te obligará a pensar mejor tu foto, en lugar de tomarla rápido. Velocidad no es el nombre del juego.

Entonces comprar un lente fijo, 50mm o 35mm puede ser un buen punto de inicio para llevar tu fotografía al siguiente nivel.

Cada fotógrafo es un mundo

Escoger tu próximo lente, tiene mucho que ver con el uso que le darás. A veces nos dejamos llevar por lo que todos están haciendo. No porque tu amigo haga retratos geniales con un 50mm, significa que a ti, que quieres capturar paisajes, te vaya a ser de tanta utilidad.

Creo que es importante saber cual será el propósito del lente. ¿Qué tipo de fotografías quieres lograr? Puede ser que no sepas siquiera como se llama esa rama de la fotografía, por eso es importante primero investigar. Hoy en día es muy fácil en sitios como 500px o hasta en Instagram, preguntar directamente a los fotógrafos, qué lente usaron para la fotografía que nos gustó y así darnos una idea. Para fines de conocimiento general estos son los lentes que recomendaría, dependiendo del tipo de fotografía. Dependiendo del fabricante, los lentes de zoom pueden ser un poco diferentes. Yo uso lentes canon, sony y minolta. Aquí mis recomendaciones según el tipo de fotografía.

Retratos

Fijo: 85mm

Zoom: 70-200mm

Comida

Fijo: 50mm

Zoom: 17-55mm, 24-70mm

Vida Salvaje

Fijo: 200mm

Zoom: 70-300mm

Eventos (Bodas)

Zoom: 15-55mm, 70-200mm

Paisajes

Fijo: 16mm, 28mm, 35mm

Zoom: 11-24mm, 16-35mm

Viajes

Fijo: 50mm, 35mm

Zoom: 17-55mm, 16-35mm, 24-70mm

Luminosidad

Uno de los factores más importantes además del económico es la luminosidad del lente, que en gran parte nos muestra la calidad del mismo. Un lente muy bueno o excelente nos permitirá alcanzar aperturas de 1,8f, 1,4f o incluso 1,2f; y en zoom tendrá una apertura constante que puede ser en el mejor de los casos 2,8f. Dependiendo de que tan importante sea esto para nosotros podremos tomar una decisión informada. Mi último lente un Zeiss 16-35mm para formato completo, tiene una apertura de 4 constante, lo que lo hace un lente excelente, también existe una versión con apertura 2,8 pero la diferencia de precio eran aproximadamente 1000 dólares. Dado que no planeo usar este lente en situaciones con muy poca luz, será más bien para filmar en situaciones bien iluminadas, decidí no gastar esos dólares extras.

Factor de multiplicación de la distancia focal

Otro punto importante a considerar es el factor de multiplicación de la distancia focal (crop factor en inglés) que es el valor numérico que debemos de multiplicar en nuestros objetivos para saber el campo visual o encuadre real que nos dará nuestro lente. Ya que el milimetraje de los lentes esta basado en el film de 35 mm o en digital el sensor de una cámara de formato completo, cuando el sensor es de menor tamaño, como en la mayoría de las cámaras digitales de gama semi-profesional, se tendrá que ajustar este número.

Es decir mi antigua cámara la canon 7D tiene un factor multiplicación de la distancia focal de 1,6x mientras que el de mi Blackmagic Cinema Camera 2,5K es de 2.28×.

Es decir mi lente favorito el 50mm en mi Canon 7D se convertía en un 80mm. Esta es la razón por la que si queremos mantenernos con un campo visual de un 50mm en formato completo en una cámara sensor APS-C necesitaremos comprar un lente con un milimetraje menor para compensar el factor de multiplicación de distancia focal.

Lentes de formato completo

Llegado un punto en tu vida fotográfica, tendrás que preguntarte si darás el paso a formato completo en algún momento. Esta pregunta es importante ya que aunque los cuerpos de las cámaras se cambian relativamente pronto, los lentes no. Si tienes pensado en algún momento adquirir una cámara de formato completo, es posible que empieces a invertir en lentes para estas cámaras, que suelen ser también compatibles con cámaras de formato APS-C. Ojo, no todos los lentes de formato completo son compatibles con otros sensores.

¿Dónde comprar lentes?

A diferencia de los cuerpos, los lentes como explico pueden durar décadas en buenas condiciones, es por esto que recomiendo ampliamente buscar lentes de segunda mano, incluso pueden ser ya de fabricantes desaparecidos, pero los lentes serán de excelente calidad. Importante aquí es que el vendedor certifique que el lente es funcional y que está limpio, sin hongos o humedad. Yo he comprado en Ebay.de y Ebay.com algunos lentes con muy buenos resultados. En esta modalidad compré dos 50mm y un 200mm, los tres Minolta Rokkor.

Dependiendo de tu ciudad también pueden haber tiendas especializadas que venden lentes usados, si es tu primera vez comprando de segunda mano, puede ser una opción más segura, ya que podrás inspeccionar el lente antes de comprarlo.

También he comprado lentes nuevos, sobre todo los lentes zoom prefiero que sean nuevos. Los lentes no suelen estar de promoción por lo general, pero no hay porque perder la esperanza. Mi último lente lo compre con 20% de descuento en una tienda departamental aquí en México.

En internet busco en los sitios como amazon.com.mx, amazon.com, bhphotovideo.com.

En amazon.com y amazon.de también se pueden encontrar ofertas de segunda mano.

Aún no he comprado lentes de segunda mano en Ciudad de México, pero ya visité la famosa calle Donceles en el centro y encontré algunos lentes que se veían prometedores a precios decentes.

En general mi recomendación es invertir en lentes de calidad en lugar de un cuerpo caro. Los lentes pueden durar una vida, mientras que el cuerpo se cambia rápido. Todavía tengo lentes que compré hace 10 años.

También vale la pena pensar si algún lente que compramos previamente y que no usemos mucho pueda ser vendido para financiar un lente que vaya mejor con nuestra fotografía.

Comprar un lente nuevo puede hacer que veas tu fotografía con nuevos ojos. Espero que encuentres un nuevo compañero.

 

 

 

 

 

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Una muerte curiosa, una vida espectacular – Día de muertos 2018

En ese espacio que es la vida, ese espacio entre la oscuridad que es el inicio y el final de nuestra existencia, es un regalo, es una oportunidad todos los días, para ser lo que queremos ser, para darnos todos, cada día podría ser el último.

La muerte es un evento curioso, en su luz, o en la falta de ella todo se vuelve más claro. ¿Estamos aprovechando el día de hoy? ¿Estamos disfrutando nuestra vida? ¿Quién nos extrañará cuando no estemos? ¿Habremos dejado en este mundo amor?

Cada día es un regalo, a veces lo olvido, pero hoy recuerdo que un día todo se quedará quieto y el mundo, mi mundo dejará de girar. Mientras tanto, no pienso dejar de soñar, de apasionarme, de sentir el dolor, y la tristeza, para poder disfrutar la alegría y el gozo de vivir una vida bien vivida. Es todo lo que puedo querer, vivir.

Con cariño, dedicado a la mujer que a pesar del corto tiempo que pasamos juntas, me transmitió su fuerza y su valor. Gracias abue Benny.

(Post tardío pero que no podía faltar)

 

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México

En el resumen de los días que he pasado en esta ciudad tan grande, tan maravillosamente caótica, he vivido, con intensidad, con dolor, con risas, empujando mis límites, sintiendo todo, sintiendo nada, han sido dos años y medio de profundo aprendizaje. No podría reconocerme de quién salió de Ecuador hace no tanto tiempo atrás. Más atrevida, más decidida, tuve lugar para estirar mis alas, para probarlas, para romperlas y recomponerlas.

Salir de Quito me partió de nuevo, mis ojos dejaban llenos de lágrimas mi hogar, una vez más. Fue mi prerrogativa empezar de nuevo, lanzarme a la aventura. Vaya que ha sido una aventura. Vivir en una ciudad que te impulsa, que no descansa, no duerme. Encontrar gente que me inspira todos los días a ir por más, a no conformarme, a soñar más alto. Sí, porque los mexicanos podemos, y yo soy una, a mucha honra. Encontrarme, en mi multiculturalidad, en mi masculinidad, en mi feminidad, en mi poder, y tomarme en serio.

Escogí México, escogí venir aquí y sigo en mi convicción de hacer de este mi hogar. Esta semana me enamoré de nuevo de mi país, de mi ciudad, miré el amanecer desde sus alturas, trabajé haciendo lo que amo, fiel a mi misma, me di la oportunidad de conectar con gente que me importa, merodee por las calles de mi ciudad, entre los mercaditos con sus carpas color amarillo; me comí unas quesadillas en el mercado, fui al registro civil, tomé tequila y puse mi primer altar de día de muertos.

No ha sido fácil, pero nada que valga la pena lo es.

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De la teoría a la práctica – Curso de fotografía

El sábado tuvimos nuestro primer curso de fotografía para redes sociales aquí en CDMX, a pesar de algunas dificultades técnicas (mi presentación no quería abrir), tuvimos una mañana en la hablamos de la parte técnica de la fotografía, para luego pasar a los aspectos más creativos, seguido por una recomendación de aprender las reglas y luego romperlas.

Mis estudiantes me sorprendieron con su iniciativa, la parte práctica los llevó a experimentar y a poner en práctica algunos de los conceptos estudiados durante las primeras horas como luz, composición, ISO, velocidad de obturación, apertura, etc.

La mejor parte definitivamente para mi fue mirar los resultados del día y juntos hablar de lo que funcionó y lo que se podría mejorar.

Aquí algunas de las fotos de mis alumnos de los cuales estoy muy orgullosa, si con solo unas horas de práctica ya lograron estas fotos, estoy segura de que solo mejorarán. Las fotos están como salieron de sus celulares y cámara semi profesionales.

@Ilyan

@Zoe

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Escogiendo equipo de producción de video

Antes de mostrarles mi equipo de producción de video actual, quiero llevarlos a mis inicios, cuando todavía era estudiante. ¿Por qué quiero mostrarles esto? Simple, para que vean que con un poco de equipo básico pueden contar sus historias. Lo importante es empezar, aunque sea con la cámara de tu celular.

Mi equipo de video 2011

Pueden leer como use este equipo para crear mi primer documental AQUÍ.

El resultado fue este, mi primer documental: Los sonidos de la Marimba

Han pasado los años, y mi equipo ha cambiado, mi Canon 7D ya no me acompaña, del equipo original tal vez tengo todavía el abre frascos. Cosas que pasan cuando uno se cambia 3 veces de país.

Apenas empecé a ganar dinero, salida de la universidad, decidí que necesitaba empezar a invertir en equipo de calidad. No hay nada da malo empezar con equipo no tan caro. El costo total de mi primer kit no superaba los 2800 dólares, incluyendo un micrófono y una computadora prestada para grabar el audio.

Hoy en día mi equipo sigue siendo básico, pero como yo ha madurado (un poquito).

Mi equipo de video 2018

Mi primera gran inversión en este sentido fue mi cámara la Blackmagic Cinema Camera 2.5k, puedo decir que aunque tuve que ahorrar meses, valió completamente la pena cambiarme del mundo de las DSLRs. Tener una cámara dedicada para video tiene muchas ventajas. Puedes leer sobre esto en el post de comparación con la Sony a7s, usamos las dos en mi último cortometraje.

En cuanto a lentes no tengo una gran cantidad de lentes, contrario a lo que pueden pensar. Mis lentes principales son un Minolta Rokkor 50mm 1,4, un Minolta Rokkor 200mm 4, un Rokinon 85mm 1,4 y un Canon 17-55 2,8.

Recientemente adquirí una Sony a7 para fotografía pero también grabo con ella cuando quiero algo ligero para viajar. Para la Sony también uso mis lentes Minolta, el lente del kit (28-70 mm) y un Zeiss 16-35mm 4.

En el tema de sonido uso una grabadora externa Zoom H4N, un micrófono de solapa, y un micrófono Rode unidireccional que va sobre la cámara. Si estoy haciendo una entrevista también uso mi iPhone 5S como grabadora externa con un micrófono de solapa conectado.

En cuanto a iluminación no he hecho grandes compras, tengo dos luces LEDs pequeñas que me sacan de apuros, pero para proyectos pagados o más grandes rento las luces, no es rentable comprar luces a menos de que las uses todo el tiempo.

Además tengo un trípode Manfroto con una cabeza de arrastre fluido. Esta cabeza también la puedo usar en mi monopie de Manfroto. Invertir en buenos trípodes ha sido esencial en mi trabajo, es equipo que ha aguantado uso pesado, caídas incluso y sigue casi intacto. Estoy segura de que la inversión valió la pena.

A esto debemos de agregarle todo el equipo para post producción que con una Blackmagic requiere capacidad de computo más fuerte. Puedes leer sobre mi solución de almacenamiento de material aquí.

¿En qué invertir primero?

Todo dependerá de tus necesidades, para mi era esencial mejorar mi calidad de imagen, por eso lo primero que hice fue comprar la Blackmagic Cinema Camera, porque hago además de videos para redes sociales, hago cine.

Si solo haces videos para Youtube probablemente una DSLR sea suficiente.

Cuando quiero comprar algo nuevo me hago algunas preguntas:

-¿Cuál es el costo-beneficio? Es decir si voy a sacarle provecho a lo que estoy comprando por el precio que cuesta.

-¿Qué tan seguido lo usaré? Puede ser mejor rentar que comprar.

-¿En qué proyecto(s) voy a usar este equipo?

-¿Después de cuanto voy a recuperar mi inversión?

Tal vez para un primer proyecto lo más fácil sea usar tu celular, ahora hay hasta festivales de cine para proyectos filmados de formas menos convencionales.

Al final del día tienes que preguntarte si el equipo que quieres es lo que necesitas para tu proyecto.

 

 

 

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Creando desde un estado de flujo

Estar en la zona, fluir. Este concepto fue nombrado por Mihály Csíkszentmihályi en 1975 y describe un estado en el que la persona está completamente inmersa en la actividad que realiza, es hacerse uno con la tarea a mano y ha sido parte de prácticas espirituales como el budismo zen japonés desde hace cientos de años.

Como creativa activa pude relacionarme muy rápido con este concepto en el que uno puede desarrollar una actividad con concentración absoluta, deleite, y confianza en nuestras capacidades para llevarla acabo. Experimento este estado cuando estoy en el set, cuando estoy sola creando una nueva historia, al editar un fotomontaje complejo, al tocar la guitarra. Las tareas pueden ser largas, complejas y agotadoras, sin embargo el tiempo se siente que pasa de una forma diferente, es como estar en una burbuja en el que solo importa lo que hacemos en el momento.

Los últimos dos años había sido difícil llegar a fluir, entre el caos a mi alrededor, las largas horas de trabajo y las constantes distracciones de mi teléfono y del internet en general, me había costado bastante enfocarme en algo de una forma tan especial.

Sin darme cuenta había perdido la capacidad de sumergirme en una tarea de manera que lograra crear trabajo con sentido. Durante los últimos meses he logrado regresar por periodos cortos de nuevo a este estado de flujo. Estas son algunas de las cosas que noté me ayudaban a llegar a este estado:

Tiempo y espacio de crear

Muchas veces pensaba que estaba siendo productiva, cuando en realidad estaba dividiendo mi atención constantemente entre  llamadas, e-mails, notificaciones, mi teléfono, redes sociales, colegas, etc.

Normalmente realizo mi mejor trabajo durante la tarde/noche. Una vez que he liberado mi mente de los pendientes, cuando la mayor parte de la gente empieza a descansar, es cuando siento que ya no seré interrumpida y puedo hacer tiempo para trabajar en algo especial.

Es esencial sentir que podemos prestarle atención completa a la tarea a mano. Pueden ser dos horas después del trabajo, para mi son las horas de las 6 a las 9 de la noche, en días especiales puedo salir un momento a caminar y continuar durante un par de horas más entrada la noche.

Para cada quien ese momento y lugar serán diferentes. Cuando trabajaba en una oficina logré concentrarme de mejor forma (aunque nunca llegué a un estado de flujo) muy temprano en la mañana, entre las 6:30 y las 8:00 am.

Pasión

Estar en la zona, para mi no sucede con cosas que no disfruto hacer, creo que por esto hacemos nuestro mejor trabajo cuando lo disfrutamos, cuando la tarea misma es la recompensa.

Mente quieta

La mente a veces se siente como un mono que no deja de moverse ni de gritarnos, pero para entrar en un estado de flujo nuestra atención debe estar completamente dirigida a lo que haremos. Si bien no ser interrumpidos por estímulos externos es ya una gran ayuda, normalmente es nuestra propia mente la que está demasiado ocupada con preocupaciones y tareas mundanas.

Meditar ha sido una de esas herramientas que ha logrado ayudarme a callar las voces internas, además de relajarme y ser buena para controlar ataques de ansiedad. Al saber que mis pensamientos pueden ser callados he logrado concentrarme profundamente.

Alejarse del celular y de las redes sociales

Uno de los beneficios que sentí casi de forma instantánea al dejar de usar de forma intensiva las redes sociales y alejarme de mi teléfono, fue que me ayudó a que recordara lo que era inspirarme, dejar que mi mente divagara y a usar mi imaginación. De pronto estoy sentada esperando mi orden de ensalada en uno de mis restaurantes favoritos de la zona, tengo a mi perrita a mis pies, y por primera vez noto el patrón del piso, veo hacia afuera en la calle y veo a la gente pasar, escucho algunos perros ladrar, puedo simplemente estar presente.

En el estado de flujo uno está completamente presente en la experiencia, y si tenemos la ansiedad de checar nuestro teléfono cada 2 minutos, difícilmente lo lograremos. Incluso la vibración del teléfono puede interrumpir nuestro estado de flujo.

Sin juicios

Saber que estoy  en un lugar y espacio en donde soy libre de crear con confianza en mis habilidades y sin juzgar, me hace sentir que todo a mi alrededor desaparece, una vez terminado puedo hacer ajustes o ver cómo mejorar, pero en el momento de crear mi mente está inmersa solo en lo que hago, no en si está bien o mal.

Música

La música para mi es el ritmo de la vida, si estoy sola puedo escuchar música mientras creo. La música misma puede crear el ambiente que necesito para fluir. Diferentes estudios muestran la influencia de la música en nuestra productividad.

Para mi la música es una herramienta para inspirarme, imaginar y crear.

Crear en estado de flujo es el santo grial de hacer lo que amas, es entregarse por completo, es el premio, es juego, es capacidad de improvisación, es dedicación y confianza.